lunes

cuando las princesas dejaron de soñar

Bienvenido a la puerta de azúcar

donde las posibilidades de errar

son eternas


Tenemos al frente el gran salón

de vidrios rotos, y caras sucias,

al fondo un paisaje

esquisito y pegajoso

con sillas de papel

humedecidas de perfume;

eso no significa que huelan bien.


Y te confieso que es el peor lugar

porque no hay mucho por hacer

solo queda vernos los pies

y hundirnos en nuestra piel


también están lo besos que te dejo

y los hasta pronto que nunca se acaban

estas tu y estoy yo

probablemente por siempre

mientras viva en nuestra cabeza

todo lo demás esta bien.


No te prometo que este paisaje vaya a cambiar

ni que las flores vuelvan a nadar

no te prometo un sueño de hadas

porque murieron cuando colgué mi vestido de tul

y nunca mas lo volví a ver.


Tu siempre jugaste a los caballitos

y yo aprendía a servir el te

cuando nos cansemos de hablar de los dos

es porque las puertas de azúcar se salaron

y porque lo pegajoso se vuelve liquido

y porque aprendimos a vivir sin ver los pies.


Hoy deje la parte mas alta del oscuro castillo

solo para verte caminar..

hoy deje correr los caballos lejos de acá

solo para que estés solo conmigo

sacudiste mi mundo

y me dejaste en el piso

recostada sobre flores de terciopelo

mientras tu al lado mío

me mirabas de reojo.


Deje oficialmente mi corona de cristal

antes de que se estalle en mil pedazos

y mi carta de renuncia estará sobre su puerta

encontré mi feliz final